He cruzado océanos de tiempo para encontrarte...

jueves, 20 de mayo de 2010

18/5/10

Mi pequeñita...
¿No podía creermelo, sabes?
Cuando me dijeron que te habías ido...
Que yacías, acostadita... Con tu cuerpecito intacto...
Pero dormidita para siempre...
¿Cómo podías haberte ido tu?
¿Cómo, después de 4 años, y tan de repente?
De sólo pensar, en algunas noches atrás, que esto podría ocurrir, me entraba un miedo atroz...
Y ahora ha ocurrido...
Sabía que había muchas posibilidades de que ocurriera...
Pero no quería creerlo...
Confiaba en que permanecieras conmigo hasta que tu tiempo, de forma natural, se acabara...
Y que algún día,
amanecieras,
dormidita para siempre,
cansada y anciana...
Pero eso no ha ocurrido...

He sucumbido... Ante todo lo que temía...

Que ironía que hace poco hubiera escrito
que tenía miedo de perderos...
Es como si lo hubiera predecido...

¿Qué voy a hacer yo ahora, cuando mire a mi cama y no estés ahí enroscadita?
¿Qué haré, cuando empiece a preguntarme dónde estás...
y luego caiga en la cuenta de que esta vez, nunca te encontraré?
No estarás en tu camita,
no estarás en el armario, entre la ropa, acurrucada;
no estarás en el sofá,
ni en la mesa,
 ni encima del microondas, con el calorcito;
no estarás en la silla, no estarás tomando el sol,
no estarás intentando cazar esos pajaritos...
...que te han arrastrado al vacío...
Mi pequeña...
No podía dejar de llorar, cada vez que me acordaba de tu carita, de tu andar resuelto...
Miku está tan triste...
Todavía se acuerda de tu nombre, y te busca debajo de las camas cada vez que lo escucha...
Es inútil que lo intente pronunciar bajito, para que no se entere...
Se pregunta dónde estás...
Y cuando abrimos la puerta, sale fuera para ver si has salido... 
Pero se queda triste, sola... Con los ojitos llorosos...

¿Y nunca más te escucharé maullarme por las mañanas, dándome los buenos días?
¿Nunca más vas a jugar conmigo?
¿No me vas a traer un juguetito, nunca más, para que te lo tire?
¿Nunca más voy a verte?...

Quiero creer que tú, mi angelito, ahora sigues conmigo,
además de en mi memoria, de alguna forma,
a mi lado,
sin que yo te perciba...
Tú eres mi pequeñita...
Tengo muchas ganas de abrazarte para que no te vayas...
Pero nunca más podré hacerlo...
Te echo tanto de menos...

Te dediqué una poesía, ¿te acuerdas?
Diciendo lo bonita que eras.
Nunca me voy a olvidar de lo bonita que eres.

Te echo tanto de menos...

Estoy tan acostumbrada a ti...
Has estado a mi lado siempre...
Sabías cuando estaba triste,
cuando estaba enferma,
cuando estaba feliz...
Tú lo sabías...
Tú me entendías a la perfección...

Todos me dicen para que no llore...
Que no sufriste,
que fue una muerte rápida,
que moriste haciendo lo que más te gustaba,
que tuviste una vida muy buena y cuidada,
que me querías mucho...
Pero nada de eso me consuela, mi niñita...
Porque pienso que tú no te merecías haber muerto tan pronto...

Tú tenías que haber vivido, tranquila, feliz... Muchos años más...
Y esque te echo tanto de menos, mi pequeña...
No puedo evadirme del hecho de que ya no estás conmigo... De que nunca más lo estarás...
Lo intento para no llorar... Porque no quiero que nadie esté mal por mí...
No quiero que se preocupen por mí...
Quiero que se preocupen por tí...
Porque tu eres parte de mi felicidad...



Y te voy a echar tanto de menos...
Mi Yuna... mi pequeñita... mi niña chiquitita...
Te quiero mucho... Te echo de menos...

Y ahora que ya no me quedan más lagrimas...
Sólo me queda esta tristeza...
Tan, tan profunda...

3 comentarios:

  1. Ais... esta entrada me ha hecho estremecer. Lo siento muchisimo por ti, y sobretodo por tu gatita. Me has hecho recordar cuando se murieron mis dos primeras perritas y casi me saltan las lágrimas. Que sepas que te entiendo a la perfección y que estoy para lo que quieras, ¿de acuerdo?
    Sé que habrá alguien que leerá esto y dirá que qué exagerada, pero la verdad es que cuando se te va un animal de compañía, en ocasiones, es cómo si se fuese un familiar, o aún peor. Es cómo si se fuese una parte de ti, y, cómo bien dices, una parte de tu propia felicidad.
    Ahora lo que tienes que hacer es cuidar muchísimo a tu perrita Miku (intuyo que es hembra por el nombre, lo siento si me equivoco), para que ésta no se sienta sola tampoco. Un beso muy muy grande y un abrazo muchísimo más fuerte. Y más ánimos aún.

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  2. Lo lamento muchísimo
    Siempre es un duro golpe perder a alguién a quien quieres tanto y con quien has compartido tanto...
    No creo que haga falta añadir nada más.Muchos ánimos.
    Un abrazo y un beso.
    Ash

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  3. Tree, que decirte. Sé como te sientes, a mi gatito le pasó algo parecido y no hay nada que te pueda consolar ahora mismo... se curará con el tiempo. Y aun asi cuando la recuerdes seguiras llorando...asi que mucho ánimo.

    <3

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